Consejos para citas / Relaciones
Salir con alguien de otro país: idioma, diferencia horaria y seguridad
Sin idioma en común, con una gran diferencia horaria y una primera cita para la que hace falta un billete. Cómo hacer que la traducción juegue a tu favor, llevar las diferencias culturales y evitar las estafas pensadas para las relaciones a distancia.
Conocer a alguien de otro país significa lidiar con dos distancias: la de los kilómetros y la de las palabras. Los husos horarios deciden cuándo se puede hablar, entre tus mensajes y los suyos suele haber un traductor, y la primera cita casi siempre empieza con la compra de un billete. Nada de esto impide una buena relación; solo exige algunos hábitos que nunca necesita quien sale con alguien de su misma ciudad.
Empieza por los puntos en común
Antes de escribir, mira sus “Idiomas”: si compartes alguno con esa persona, en su perfil aparecerá “Idiomas en común”. Añade a tu perfil todos los idiomas en los que puedas chatear, aunque solo los hables un poco. Para encontrar a gente que hable alguno de los tuyos, abre “Filtros detallados” en “Gente cerca” y elígelo en “Idiomas”.
Todo lo que en YADate se elige de una lista le llega a la otra persona en su propio idioma, sin necesidad de traductor: las insignias de “En pocas palabras” bajo “Sobre mí” y las respuestas de “Preguntas”. Conviene mirar dos de ellas cuanto antes: si esa persona se mudaría por una relación y si ha respondido “No es para mí” a “¿Una relación a distancia?”. Mejor saberlo ahora que después de un mes de mensajes. Incluso “Responder”, bajo cualquiera de sus respuestas, envía una opción elegida de una lista, así que cada cual la lee en su propio idioma.
Cómo funciona la traducción en el chat
YADate traduce los mensajes de texto que recibes. Debajo de un mensaje en otro idioma verás “Traducir”, y “Ver original” te devuelve el texto tal como se escribió. Si la mayoría de tus chats son en otros idiomas, abre “Ajustes” y activa “Traducir mensajes automáticamente”: así, cada chat se traducirá en cuanto lo abras. “Traducir” también funciona bajo el “Sobre mí” de otras personas.
Ten en cuenta lo siguiente:
- La traducción automática se equivoca, sobre todo con los chistes, la jerga y las frases largas.
- Muchos idiomas distinguen entre un “tú” cercano y un “usted” formal, y marcan el género en los verbos. Los traductores suelen perder lo primero y adivinar lo segundo, así que un mensaje puede sonar más formal o más familiar de lo que se pretendía, o equivocarse con tu género. Antes de culpar a la persona, sospecha del traductor.
- Los emojis nunca pasan por el traductor, y los enlaces y los números largos se quedan exactamente como se escribieron.
Escribe para que el traductor te entienda
Tus mensajes se traducen al llegar a la otra persona, y tú nunca ves la versión que lee. Algunos hábitos ayudan:
- Una idea por frase: las frases cortas y completas sobreviven a la traducción mucho mejor que una parrafada sin pausas.
- Evita la jerga, las abreviaturas y los juegos de palabras. La ironía es lo primero que se pierde, así que, si bromeas, añade un emoji.
- Escribe el mes con letras: “3 de abril”, no 3/4, que en Estados Unidos significa 4 de marzo.
- Confirma lo importante en una sola línea sencilla: “Entonces: 14 de marzo, a las 18:00 hora tuya, ¿verdad?”.
- Aprende a decir hola, gracias y buenas noches en su idioma: unas pocas palabras sin traductor a menudo significan más que un párrafo largo.
Cuando un mensaje suena raro
Antes de ofenderte, pulsa “Ver original”: aunque solo sepas unas pocas palabras de ese idioma, quizá veas dónde ha patinado la traducción. Después, pregunta en lugar de suponer: “No sé si te entiendo bien. ¿Te refieres a este fin de semana o al siguiente?”.
Las costumbres al escribir también cambian. Muchas personas de habla rusa terminan la frase con un paréntesis en lugar de un emoji, así que “Hola))” es un saludo cariñoso, no una errata. En tailandés, “555” es una risa, porque la palabra “cinco” suena como “ja”. En algunos lugares un “no” directo es lo normal, mientras que en otros llega envuelto en palabras más suaves. Concede a los demás el beneficio de la duda mientras sus actos no demuestren lo contrario.
Diferencias culturales de las que conviene hablar pronto
Dos personas que viven puerta con puerta pueden ser más distintas entre sí que dos de continentes diferentes, así que no lo achaques todo a la nacionalidad. Aun así, si la otra persona se ha criado en un lugar distinto al tuyo, hay temas que conviene sacar antes:
- cómo suelen ser las citas allí donde vive cada cual: cuánto se tarda en verse cara a cara y en qué momento entra en escena la familia;
- quién paga en una cita y si es normal pagar a medias;
- la religión, las fiestas y las tradiciones familiares que pesarían en una vida en común;
- dónde querría vivir cada cual si la relación va en serio.
Pregunta por curiosidad, no como si fuera un examen. “¿Cómo es un domingo normal en tu familia?” te trae una historia, mientras que “¿Crees en Dios?” te trae un sí o un no.
Husos horarios sin confusiones
Cuando para una persona ya es de noche y para la otra es la pausa de la comida, adivinar no funciona. Añade su ciudad al reloj mundial de tu teléfono y, cuando propongas una hora, menciona una ciudad: “A las 20:00, hora de Varsovia, que es donde estoy”. Ojo con los cambios de hora: muchos países no los tienen, y la mayor parte de Europa y Estados Unidos cambian la hora en fines de semana distintos, así que durante unas semanas al año la diferencia entre ellos es de una hora menos.
Acuerda con la otra persona una franja del día que convenga a las dos partes, en lugar de esperar en línea. Entretanto, los mensajes de voz ayudan: tú grabas cuando te viene bien y la otra persona escucha cuando le viene bien a ella. No se traducen, así que, si no hay un idioma en común, que sean breves. Puedes enviarlos, de hasta un minuto cada uno, en cuanto la otra persona te haya respondido.
Estafas pensadas para las relaciones a distancia
Quienes cometen estafas románticas cuentan con la distancia, porque explica por qué el encuentro nunca llega. El guion apenas cambia:
- en los primeros días quieren pasar a otra app o a otro servicio de mensajería;
- siempre hay un motivo por el que no pueden verte ni encender la cámara: un contrato en el extranjero, un barco, un teléfono roto;
- luego sale el tema del dinero: un billete para venir a verte, un visado, una tasa de aduana por un paquete, una emergencia en el extranjero, una “inversión”.
Nunca envíes dinero, tarjetas de regalo, criptomonedas ni los códigos que te llegan al teléfono a alguien a quien no conoces en persona, por muy convincente que sea la historia. Cuando un traductor pule cada mensaje, cuesta juzgar cómo escribe alguien, así que fíjate en lo que te pide. En los primeros mensajes retenemos los números de teléfono y los enlaces, para que nadie pueda arrastrarte a otra app de buenas a primeras. Encontrarás más señales de alarma en cómo detectar una estafa romántica.
Antes de viajar para conocerse en persona
Dentro de YADate no hay llamadas de voz ni videollamadas, así que, cuando ya lleves un tiempo hablando, propón una videollamada corta en otra app, antes de que nadie compre un billete. Unos minutos ante la cámara, aunque sea con palabras sencillas y muchas sonrisas, dicen más que cualquier foto. Para otras comprobaciones, mira cómo saber si un perfil es real.
Cuando el viaje ya esté decidido:
- Reserva y paga tú el alojamiento y el billete de vuelta.
- Para el primer encuentro, elige un lugar público y concurrido, y llega hasta allí por tus propios medios.
- Cuéntale a un amigo o a una amiga dónde te alojas, con quién te vas a ver y cuándo darás señales de vida.
- No dejes el pasaporte ni las tarjetas bancarias en manos de nadie, y descarga en el traductor de tu teléfono el paquete de idioma para usarlo sin conexión.
- Que el primer encuentro sea breve, y organiza el viaje para que valga la pena también por tu cuenta.
Si te piden que pagues su billete o su visado para que pueda venir a verte, corta ahí.
La traducción transmite las palabras. Si alguien es real y va en serio, se nota en lo que hace.