Consejos para citas / Relaciones
Citas cuando tienes hijos: qué contar y cuándo presentarles a tu pareja
Cómo saber si ha llegado el momento, qué decir de tus hijos y de tu expareja, cómo mantener en privado los datos de los niños y por qué una nueva pareja solo debería conocerlos cuando la relación sea estable.
Tener citas cuando tienes hijos no es lo mismo que antes de tenerlos. Hay menos tiempo, menos paciencia para jueguecitos, y en tu vida hay personas que no han elegido nada de esto. Eso no es motivo para renunciar a tener pareja. Es motivo para ir un poco más despacio, hablar claro desde el principio y mantener a tus hijos al margen de tus citas hasta que alguien se haya ganado un sitio en sus vidas.
Cómo saber si ha llegado el momento
No hay un número correcto de meses tras una separación, pero algunas señales sinceras ayudan. Probablemente ha llegado el momento si:
- puedes hablar de la ruptura sin que se adueñe de toda la velada;
- quieres conocer a alguien por cómo es, no para llenar un vacío ni para demostrarle a tu expareja que has pasado página;
- la rutina de tus hijos se ha asentado después de los cambios;
- puedes pasar unas horas fuera de casa sin sentirte culpable todo el tiempo.
Si te reconoces en casi todo esto, empieza poco a poco, y si resulta que es demasiado pronto, haz una pausa.
Di que tienes hijos
Los hijos no son un secreto que desvelar en la tercera cita. Mencionarlos desde el principio ahorra tiempo a todo el mundo y te acerca a personas que se sienten a gusto con la vida familiar.
En YADate, el campo “Hijos” de tu perfil hace casi todo el trabajo. Elige “Sí, viven conmigo” o “Sí, pero no viven conmigo”, lo que más se parezca a tu semana habitual, y en “Hijos en el futuro” indica si te gustaría tener más. En otros perfiles, “Propios no, pero acepto los de mi pareja” significa que esa persona no piensa tener hijos propios, pero no tiene ningún problema con los tuyos. En la página Citas para madres y padres solteros encontrarás a personas que indican en su perfil que tienen hijos.
En “Sobre mí” basta con una frase sencilla: “Mis dos hijos ocupan casi todos mis fines de semana, así que entre semana es más fácil encontrarme”. No tienes que disculparte por tener hijos ni por tener poco tiempo.
Mantén en privado los datos de tus hijos
Tu perfil lo leen personas a las que todavía no conoces. Deja que tus hijos aparezcan en una frase, no en tus fotos ni en los detalles:
- ninguna foto en la que salgan tus hijos, ni de espaldas, ni recortada, ni con la cara tapada;
- revisa el fondo de tus propias fotos por si se ve el logotipo de un colegio, el número de una casa o la placa de una calle;
- nada de nombres, fechas de cumpleaños ni cómo se llama su colegio, su guardería o su club, ni en tu perfil ni en los primeros mensajes;
- guárdate tu dirección y la rutina diaria de tus hijos hasta que conozcas a esa persona cara a cara y confíes en ella.
Las preguntas sobre tus hijos suelen ser pura amabilidad, y puedes responder con cariño sin dar detalles: “Mi peque mayor tiene siete años y se pasa el día hablando de dinosaurios”.
En una ciudad pequeña o en un pueblo, también conviene activar “Ocultar la distancia” en los ajustes de privacidad.
Encajar las citas con el cuidado de los niños
Organízate según la ayuda con la que de verdad cuentas: el horario del colegio, los días que los niños pasan con su otro progenitor, una tarde en la que un abuelo o una abuela puede echar una mano. Una comida o un paseo entre semana suelen ser más fáciles que una cena tardía, y además hacen que la primera cita sea breve.
Di pronto cuándo sueles estar disponible: “Para mí lo más fácil son las comidas entre semana y algún sábado suelto”. Decirle a alguien cuándo tienes un hueco está bien. Contarle cuándo y dónde están tus hijos es otra cosa.
Una llamada corta antes de la cita, en la app que usen ambas partes, puede ahorrarte una tarde y lo que cobra la niñera si no hay chispa. Cuando la otra persona te haya respondido, YADate también te permite enviar mensajes de voz de hasta un minuto, algo que a menudo es más rápido que escribir.
A veces los planes se tuercen. Dilo con sinceridad y propón otro momento: “Lo siento, mi peque tiene fiebre. ¿Lo pasamos al jueves?”. Si alguien se molesta por eso, ya te ha dicho algo útil.
En la cita en sí, valen los hábitos de siempre: un lugar público y concurrido, ir y volver por tu cuenta, y un amigo o una amiga que sepa dónde estás. Encontrarás más en nuestras ideas para una primera cita.
Qué contar de tu expareja
No hay una regla sobre cuándo hablar de una expareja, y al principio basta con una frase tranquila: “Nos separamos hace unos años y compartimos el cuidado de los niños; en la crianza nos entendemos bien”. Si todavía duele, puedes decirlo: “Han sido un par de años difíciles. Te contaré más cuando nos conozcamos mejor”.
Quién tuvo la culpa, el dinero, los acuerdos de custodia y los detalles del juicio pueden esperar, y algunas cosas no hace falta contarlas nunca. Las primeras citas son cosa de dos.
Si compartes el cuidado de los niños, su otro progenitor sigue formando parte de tu vida, y una buena pareja lo acepta. Fíjate también en cómo habla la otra persona de sus propias exparejas: el respeto, incluso por una expareja complicada, es buena señal.
Cuándo presentar a tu pareja a tus hijos
Normalmente, más tarde de lo que te gustaría. Los niños se encariñan rápido, y cada presentación que acaba en ruptura también es una pérdida para ellos. Espera a que la relación sea estable, es decir, que ya dure meses y no semanas, que hayas hablado con esa persona de lo que quiere cada cual y que sepas lo básico (dónde vive, a qué se dedica, cómo trata a la gente). Una tarde “informal” en el parque con los niños también es una presentación, así que no los lleves a las primeras citas.
Cuando llegue el momento:
- Habla primero con tus hijos, con palabras adecuadas a su edad, y deja que te hagan preguntas.
- Si compartes su cuidado, suele ser más considerado avisar al otro progenitor antes de que los niños conozcan a alguien nuevo.
- Que el primer encuentro sea breve y tranquilo, en terreno neutral: un paseo o un helado, no una noche bajo el mismo techo ni unas vacaciones.
- Deja que los niños marquen el ritmo. No tiene por qué caerles bien tu pareja a la primera, y tu pareja no debería intentar ocupar el lugar de su padre o de su madre.
Señales de alarma
La mayoría de las personas que preguntan por tus hijos simplemente están siendo amables. Lo que importa es el patrón. Ten cuidado si alguien:
- insiste en conocer pronto a tus hijos, o se ofrece a cuidarlos o a recogerlos del colegio antes incluso de una cita en condiciones;
- pregunta mucho por los niños (nombres, fotos, su colegio, cuándo se quedan solos en casa) y mucho menos por ti;
- precipita la intimidad: grandes sentimientos a los pocos días, presión para ir a tu casa;
- lleva mal el tiempo que pasas con tus hijos o quiere que los pongas en segundo lugar;
- te pide dinero, ayuda con una factura, tarjetas de regalo o un código de un SMS, sea cual sea la historia.
Si algo te da mala espina, deja de compartir detalles. Pulsa “Denunciar” en su perfil o en el chat, elige “Estafa o pide dinero” si ha salido el tema del dinero y deja marcada la opción “Bloquear también a esta persona”. Los moderadores de YADate revisan todas las denuncias, y esa persona no sabrá quién la ha denunciado. Si ya has enviado dinero, nuestro artículo sobre cómo detectar una estafa romántica explica qué hacer.
Quien de verdad te conviene esperará con gusto a que sea el momento para ti y para tus hijos. Quien te mete prisa ya te ha dicho lo que necesitas saber.